Medina Sidonia y el poder

Medina Sidonia y el poder

por José Antonio Guillén Berrendero


Luis SALAS ALMELA: Medina Sidonia. El poder de la aristocracia. 1580-1670, Madrid: Marcial Pons Historia, 2008.

El libro Medina Sidonia. El poder de la aristocracia, 1580-1670  viene a complementar los estudios que tienen a las grandes casas como eje central. Los pioneros de estas investigaciones, Ignacio Atienza y su estudio sobre la casa de Osuna, David García Hernán sobre Arcos y Adolfo Carrasco Martínez sobre Infantado por citar la trilogía de clásicos. O los trabajos de Enrique Soria Mesa sobre los señoríos de Andalucía o Aragón Mateos ya para el XVIII,  marcaron una forma de abordaje al tema siempre complicado de las estructuras de las Casas nobiliarias castellanas. En este caso el libro de Salas supone una nueva mirada al siempre complejo tema del poder nobiliario y sus bases territoriales y jurisdiccionales.

El investigador Salas Almela, partiendo de un preciso análisis de las bases materiales de la casa ducal de Medina Sidonia y aprovechando el impresionante caudal de información que el Archivo Ducal de Sanlúcar alberga, el autor recorre la trayectoria política del linaje durante casi un siglo. Lo trascendental radica en la radical puesta en contexto de la acción que los Medina Sidonia llevaron a cabo junto con la coyuntura política que favoreció la aparición de determinadas situaciones. El libro presenta el análisis de una familia “considerada la más conspicua representante de la alta nobleza en la Corona de Castilla” y que tradicionalmente se ha relacionados no sólo con la crisis de la Monarquía de 1640, sino con muestras de su evidente poder territorial, lo que ha permitido que el autor aborde de manera precisa el estudio de la Casa señorial aportando una interesante metodología, que más allá de ser un “modelo alternativo de estudio de las aristocracias europeas”, debe ser entendido como una puesta en cuestión de otras formas de abordaje del estudio de la nobleza.

Plantea el autor un libro dividido en dos partes bien diferenciadas y que, sin ninguna duda, ayudan al lector a situar a los Guzmán dentro de sus parámetros precisos. Pues la primera parte del libro se apoya en el análisis diacrónico de las bases materiales de su poder. Circunstancia harto compleja, pero que queda resuelta con una claridad argumental y una perfecta ordenación de los contenidos. Ejemplo de esto que decimos puede ser el apartado dedicado a la formación del territorio de la Casa en la Andalucía Occidental. Si bien otros aspectos quedan bastante más minusvalorados. Por ejemplo, cuando el autor analiza la formación de una Corte Ducal radicada en Sanlúcar (capítulo segundo). Aspecto este que queda un tanto desdibujado ante la abrumadora presencia de otros relacionados con la gestión del territorio, de las jurisdicciones y de la fiscalidad. Así parece que las bases materiales dominan absolutamente en la configuración de la imagen de la Casa que el texto ofrece, sobre todo cuando el autor en la segunda parte de su obra trata por reyes a los duques: “el reinado del duque don Alonso (1570-1615). Nos encontramos ante una Corte sin soberanos, pero con nobles,- pese a los esfuerzos del autor por utilizar un lenguaje propio de una Corte regia al analizar la de os Guzmanes-  y “centro difusor de una imagen de poder”, aspecto este, que por otra parte resulta consustancial a todas las Cortes nobiliarias, basta sólo pensar en las cortes virreinales de Nápoles, estudiadas por Isabel Enciso, Ana Minguito o más recientemente por Diana Carió y que infelizmente no encontramos ningún elemento de contextualización que haga percibir la diferencia de la Corte de los Medina y otras Cortes nobiliarias de la Monarquía, más allá de alguna referencia a la Corte Brigantina en Vila Viçosa estudiados por la profesora Mafalda Soares da Cunha. Sin embargo, esta salvedad, no resta potencia expresiva a la narración sobre este linaje que fue “durante los siglos XVI y XVII, sinónimo de poder e influencia” y que podemos encontrar perfectamente diseñado en la narración que el autor ofrece.

La segunda parte del texto, presenta una perspectiva cronológica vinculada a las distintas etapas en la formación del poder de la Casa. Llama la atención el lenguaje utilizado por el autor. Así en el quinto capítulo, el periodo de gestión de don Alonso (1570-1615) aparece denominado como “el reinado del duque”, ahondando en la consideración de que la Casa de Medina Sidonia era una especie de casa real de la baja Andalucía, a imitación de la casa de Braganza en Portugal. Evidentemente esto deja entrever algunas fricciones entre el poder central y el territorial, en un lenguaje de confrontación abierto entre el centro y la periferia. Aborda el autor el tópico en torno a la Conjura y las consecuencias materiales y de prestigio que supuso esto para la Casa hasta el fin del siglo XVII. En esta segunda parte, el autor, al adoptar una presentación sincrónica de los acontecimientos, sitúa al lector en ante una cronología de acontecimientos que avanza desde el prestigio absoluto de la casa hasta ese “disfavor” que acaece entre 1648-1675. Momento en que se manifiesta la acción del soberano contra los Guzmán por aquella conjura y el proceso posterior.

El supuesto alejamiento de la corte, junto con las luchas por el control territorial, parecen dos argumentos más que suficientes para construir la imagen de un linaje que nos dá buena muestra del poder territorial que las grandes casas nobiliarias tuvieron a lo largo de los siglos modernos. Nos encontramos ante un libro que habla del poder, del ejercicio del poder y de sus bases materiales, no es tanto un texto sobre la nobleza en estricto senso, pues se pasa de soslayo por algunas cuestiones propias de la cultura nobiliaria y que quizá necesitaran de una ampliación, pues resulta evidente que una Casa como la de Medina Sidonia desarrolló estrategias de legitimación y de propaganda que superaban con mucho la labor de sus hagiógrafos.  Con una perfecta selección bibliográfica y un destacable tratamiento metodológico del enorme caudal de fuentes archivísticas que el autor conoce, ordena y sitúa para componer un complejo mosaico en el que se dejan ver secretarios, servidores nobles y el propio monarca. El marco legal e institucional representado por la acción de la Casa en el territorio y la acción directa o indirecta de los Guzmanes en Madrid, son el contexto perfecto para analizar la evolución del poder y los conflictos entre los distintos poderes que componían la Monarquía hispánica en el complicado siglo XVII. Debemos congratularnos con la presencia de este libro, que más allá de la oportunidad de su salida comercial aprovechando el fallecimiento de la duquesa, es una herramienta de alta investigación histórica pero también una lectura adecuada para todos los aficionados a la historia de la Edad Moderna española y representa un acierto editorial de la colección Marcial Pons Historia. Por todo ello, nos encontramos ante un libro que debe ser un referente bibliográfico para todos los investigadores sobre la historia política.

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Cómo citar esta reseña:

GUILLÉN BERRENDERO, José Antonio: “Medina Sidonia y el poder” (Reseña de Medina Sidonia. El poder de la aristocracia. 1580-1670), Librosdelacorte.es, Núm. 1, Año 2, primavera, 2010, ISSN: 1989-6425 (edición impresa, pp. 27 a 28).

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