Congreso Internacional L`Infanta Caterina d`Austria, duchessa di Savoia

Congreso Internacional L`Infanta Caterina d`Austria, duchessa di Savoia

Congreso Internacional L’Infanta Caterina d’Austria, duchessa di Savoia (1567-1597), 

Turín, 30 septiembre-2 octubre 2009.

 

por Mercedes Simal López


Durante los días 30 de septiembre y 2 de octubre tuvo lugar en Turín el congreso internacional L’Infanta Caterina d’Austria, duchessa di Savoia (1567-1597). El objetivo del congreso, resultado de varios años de trabajo, era analizar las diversas facetas de la personalidad de la infanta española, casada en 1585 con el duque de Saboya Carlo Emanuele I. Desde su educación en la corte del “Rey Prudente” al papel que desarrolló en la corte sabauda desde un punto de vista político, artístico y ceremonial, así como la relación que mantuvo con su familia y el modo en que enfocó la educación de sus hijos, algunos de los cuales jugaron un importante papel en la Europa de la primera mitad del siglo XVII.

Patrocinado por la Università degli Studi de Turín, la Regione Piemonte y el Archivio di Stato de Turín, el congreso ha estado bajo la dirección de Franca Varallo, profesora de Historia del Arte de la Universidad de Turín, y Blythe Alice Raviola, investigadora de Historia Moderna de la misma institución. Y respaldado por un comité científico en el que destacaban también los nombres de Giancarlo Depretis, Giuseppe Ricuperati –ambos profesores de la Universidad de Turín-, Carla Enrica Spantigati –Sopraintendente per i beni storici, artistici ed etnoantropologici del Piemonte-, Robert Oresko -profesor de la Universidad de Oxford- y Pierpaolo Merlin –profesor de la Universidad de Cagliari-.

El congreso ha tenido como sedes el Aula Magna del Rectorado de la Universidad de Turín y el Archivo de Estado de la ciudad, y a lo largo de las distintas sesiones, estructuradas en ponencias y debates, los especialistas internacionales que participaron fueron analizando diversos aspectos de la biografía y la personalidad de Catalina, así como cuáles fueron las relaciones entre la Corona española y la corte de Saboya durante su etapa como duquesa consorte.

Tras la sesión inaugural, en la que participaron Sergio Roda, Prorector de la Universidad, Paolo Bertinetti, Presidente de la Facultad de Lengua y Literatura Extranjera, Gabriella Serratrice, del Sector Universidad e Institutos de Investigación de la Región Piamonte, Rachele Raus, Directora del Centro interdisciplinare di ricerca sulle donne, y el profesor Giuseppe Ricuperati -uno de los miembros del comité científico-, dio comienzo el congreso con la sesión dedicada a la formación de Catalina durante su juventud en la corte de Felipe II.

José Luis Gonzalo Sánchez-Molero, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, expuso un detallado análisis de la educación de la infanta, con la que se pretendían conseguir distintos objetivos, que fueron cambiando con el devenir de los años ante la posibilidad de que Catalina y su hermana pudieran convertirse en herederas. Además del aprendizaje cortesano y de “civilidad” necesario para saber moverse en la corte, Catalina y su hermana fueron instruidas en religiosidad, dibujo, historia, caligrafía, distintas lenguas (francés, portugués, italiano y latín), recibieron formación política y un conocimiento de la etiqueta, en donde se combinaron varios modelos: el francés importado por Isabel de Valois -que fue abandonado tras la muerte de la reina-, y la etiqueta que se había usado en la corte de la emperatriz Isabel y para la educación de las hermanas de Felipe II, y que es la que el Rey Prudente quería para sus hijas. Catalina y su hermana recibieron estas enseñanzas a través de los cortesanos y las damas que componían su Casa, de distintos maestros – que en algunas ocasiones también se ocupaban de la formación de otros miembros de la Casa Real como los archiduques, sus primos o sus hermanastros-, y de personas especialmente designadas por el Rey, como Sofonisba Anguissola, para educar personalmente a las infantas fuera de la etiqueta. A continuación, Almudena Pérez de Tudela, conservadora del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Patrimonio Nacional), analizó la educación artística de Catalina -que al igual que su padre gustaba de las trazas y era entendida en ellas-, e hizo un minucioso recorrido por los distintos artistas que, a lo largo de sus años en la corte española, retrataron a la infanta, y que ha sido posible gracias al cuidadoso análisis que ha realizado de la correspondencia de los embajadores hispanos en la corte sabauda.

La siguiente sesión estuvo dedicada al papel jugado por Catalina desde un punto de vista político como esposa y regente durante sus años en la corte de Turín.

Tras el panorama que trazó Robert Oresko de las distintas cortes de los miembros de la dinastía Habsburgo en la Europa del momento, la profesora de la Universidad del Piemonte Orientale-sede Alessandria Elisa Mongiano realizó una detallada exposición de las complejas capitulaciones matrimoniales de Catalina y de su amplia dote. A continuación el profesor Pier Paolo Merlin analizó las luces y sombras de su gobierno, y los distintos partidos que se formaron en la corte de Catalina y la fortuna que corrieron después su muerte. Y el profesor Claudio Rosso -Universidad del Piemonte Orientale-sede Vercelli- abordó las relaciones entre el Piamonte y la Lombardía durante los años del ducado de Catalina, subrayando los enlaces entre intereses y profesiones desde una región a la otra.

Como cierre de la sesión Amedeo Quondam -profesor de la Universidad La Sapienza, Roma, y director del Centro de Estudios Europa delle Corti- presentó la edición del Razonamiento que Annibale Guasco escribió para su hija Lavinia en 1586 sobre cómo gobernarse en la corte, dedicado a la infanta Catalina. Este volumen -que va a ser publicado en breve por la editorial turinesa Nino Aragno bajo la dirección de Blythe Alice Raviola, Franca Varallo y Luisella Giachino- supone un excelente compendio para entender todo lo necesario para la formación de una joven a finales del siglo XVI, en donde ésta podía aprender desde cómo comportarse de forma apropiada en cada ocasión, las reglas de gobernarse a si misma, o cómo captar el estatus de las distintas personas con las que trataba, para mantener el debido decoro en cada momento.

La siguiente sesión estuvo dedicada a la relación de Catalina con las artes durante sus años como duquesa de Saboya.

La profesora Cristina Cuneo, de la Universidad Politécnica de Turín, realizó una detallada exposición sobre los cambios que vivió la ciudad de Turín a partir de la llegada de la infanta, y una interesante reconstrucción documental de las distintas residencias de Catalina en el ducado sabauda (Mirafiori, Valentino…) y de las reformas que ésta llevó a cabo en los interiores de las mismas y en los jardines, de enorme importancia dado que todas ellas han desaparecido, o bien han sufrido importantes transformaciones. Además, puso de manifiesto que la duquesa controlaba tanto las obras de sus palacios como las de carácter militar, además de promover la construcción de edificios devocionales relacionados con el culto mariano, como Nuestra Señora de Mondoví, en un claro intento de mostrar al ducado como baluarte contra la herejía. El profesor Giancarlo Depretis hizo un recorrido por los distintos literatos que dedicaron sus escritos a Catalina, comenzando por su marido, el duque de Saboya, que le dedicó composiciones amorosas y moralizantes basadas en poesías españolas ya pasadas de moda, y continuando por Cervantes, José Saramago o Álvaro Mutis. El profesor Domenico Chiodo, de la Universidad de Turín, centró su intervención en La Sereide de Antonio Tesauro, una composición dedicada a la Infanta en el año de su llegada a Piamonte (1585) en donde se describe, a la manera de Virgilio, la cría del gusano de seda y el desarrollo protoindustrial del ducado saboyano a finales del siglo XVI. La profesora Annamita Colturato, de la Universidad de Turín, analizó los libros de música y sobre música que poseyó Catalina, estudiando con detalle un libro musical conservado en la Biblioteca Real de Turín que muy probablemente está relacionado con la Infanta, e identificó a varios músicos cortesanos hasta ahora desconocidos que trabajaron en su corte. Y por último la profesora de la Universidad de Turín Patrizia Pellizzari, reconstruyó la literatura panegírica surgida en loor de la Infanta, presentando un importante texto inédito obra de Gian Battista Guarini.

Durante el debate sobre la vida cultural de la corte, en el que Martine Boiteux, investigadora del Centre de Recherches Historiques, EHESS-CNRS de Paris, bosquejó brevemente las ceremonias y festejos patrocinados por la corte sabauda en Roma durante el ducado de Catalina, se puso de manifiesto cómo las fiestas, los conciertos, los sonetos que alegraban la vida de la corte, etc., eran actividades cotidianas en tiempo de paz que permitían a los cortesanos emplear el tiempo libre de un modo virtuoso. Mientras que por el contrario las grandes ceremonias, de las que se ha conservado numerosa documentación, tenían un carácter excepcional a la vez que propagandístico.

Las intervenciones de la profesora de la Universidad Autónoma de Madrid María José del Río Barredo, y de Magdalena Sánchez, profesora del Gettysburg College, PA, analizaron la correspondencia que Catalina mantuvo con distintos miembros de su familia. El grueso de las cartas, conservadas entre Londres, Turín y Simancas, están dirigidas a su marido, a su padre, a su hermana y a su hermanastro, y suponen aproximadamente un tercio de las que debió de escribir a lo largo de su vida. Mientras que en las primeras los recuerdos de sus años de juventud en España son constantes, con el paso del tiempo fueron predominando los asuntos políticos, aunque también se puede rastrear en ellas interesante información sobre intercambio de regalos. A continuación, Paolo Cozzo, profesor de la Universidad de Turín, analizó con detalle “l’orizzonte devozionale” de Catalina, exponiendo desde las paradas piadosas que la infanta realizó durante su viaje nupcial -en Montserrat y en el Santuario de Misericordia en Sabona-, la devoción que prodigó en Turín a la Sindone y a los restos de San Mauricio y San Secondo, las copias de la Sábana Santa que remitió a los distintos miembros de la Casa de Austria o a lugares españoles como el monasterio de Guadalupe, o el modo en que los Saboya entraron en el circuito de lugares de culto mariano de Europa con la construcción del santuario de los Capuchinos, o el envío de imágenes de la Madonna de Mondoví.

A lo largo del debate dedicado a las fuentes para el estudio de las relaciones entre España e Italia y la importancia de la correspondencia de Catalina conservada en el Archivo de Estado de Saboya, José Martínez Millán, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y director del Instituto Universitario “La Corte en Europa”, resaltó la importancia de la correspondencia para los estudios de la corte, ya que permite conocer cómo transcurrían las relaciones no institucionales, a veces de tanta importancia como las institucionales. Durante su intervención, presentó el proyecto internacional que se va a poner en marcha en los próximos meses para transcribir y hacer un estudio detallado de la correspondencia de Catalina de Austria conservada en Turín.

La siguiente sesión también se dedicó a analizar distintas facetas de Catalina y su relación con las artes. Anna Maria Bava -miembro de la Sopraintendenza per i beni storici, artistici ed etnoantropologici del Piemonte- reconstruyó con detalle el conjunto de artistas que trabajaron para la corte de Carlo Emanuele I durante los años de Catalina. Del mismo modo, la profesora Beatrice Failla, de la Universidad de Turín, hizo un interesante estudio sobre la galería de retratos de damas de la infanta menor, conocidos como “i ritrattini delle dame”, de los que sólo quedan fotografías, ya que los dibujos originales a lápiz se perdieron en un incendio durante el siglo pasado. Clelia Arnaldi di Balme, conservadora del Museo Civico d’Arte Antica e Palazzo Madama, expuso los montajes efímeros que Alessandro Ardente construyó con motivo de las fiestas que tuvieron lugar en Turín con ocasión del matrimonio de Catalina. La también conservadora del Museo Civico d’Arte Antica e Palazzo Madama Maria Paola Ruffino, analizó la indumentaria de Catalina, poniendo en relación los usos de la corte española y algunas modas que adoptó tras su llegada a Turín. Maria Teresa Binaghi Olivari, de la Soprintendenza per i Beni Storici, Artistici e Etnoantropologici della Lombardia, ilustró la faceta de Catalina como bordadora gracias a los 339 madrigales que compuso Annibale Guasco, en los que se describe el velo que la infanta bordó para la Virgen del Loreto, y el frontal que realizó para el altar de la Sindone, actualmente desaparecido.

Por último, la profesora Franca Varallo analizó las distintas versiones que se han conservado del inventario de bienes de Catalina, y que permiten apuntar la suerte que corrieron estos objetos, y por qué la mayoría de ellos no se conservan en la actualidad. Muchas de las obras más valiosas o de representación fueron enviadas tras el fallecimiento de Catalina al duque de Saboya, que las utilizó como regalo. Por el contrario, numerosas piezas de menor riqueza, pero de gran interés por su origen exótico o por su carácter de naturalia, prácticamente habían desaparecido de los inventarios de objetos conservados una generación después. Además, estos documentos también han permitido conocer que Catalina poseía una importante colección de exotica que hasta ahora no había sido tenida en cuenta por la historiografía, y que sin embargo permite incluirla con pleno derecho en la nómina de miembros de la Casa de Habsburgo aficionados a este tipo de objetos.

Al final de esta sesión, que contó con la presencia de la profesora Rossana Sacchi, de la Universidad de Milán, se discutió sobre la relación de retratistas sabaudos, como Argenta o Caracca, con españoles como Alonso Sánchez Coello o Sofonisba Anguissola.

La última sesión del congreso estuvo dedicada a la faceta de Catalina como madre y modelo para sus hijos.

El profesor José Martínez Millán analizó la escasa repercusión que tuvo la llegada de Catalina al ducado de Saboya en los usos de la corte, ya que la infanta trajo para el gobierno de su casa unas ordenanzas escritas para Ana de Austria, pero cuyos oficios eran los de la Casa de Borgoña, que ya estaba establecida en la de Saboya. Y además los apenas sesenta criados que la acompañaron durante su viaje, regresaron poco después a España ante las enormes dificultades que tuvieron en la corte sabauda, en donde no consiguieron encontrar acomodo. Luisella Giachino, profesora de la Universidad de Turín, expuso con detalle los distintos documentos relativos a las exequias de Catalina, dedicando especial atención a cuatro oraciones fúnebres pronunciadas y publicadas en Turín.

El profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Manuel Rodríguez Rivero inició la sesión dedicada a los descendientes de Catalina, desgranando con detalle el funcionamiento de la corte del príncipe Manuel Filiberto (1588-1624), prior de la orden de San Juan de Castilla y León y, años más tarde, virrey de Sicilia. Alice Raviola hizo un interesante recorrido por la vida de Margherita de Saboya (1589-1655), una de las hijas de Catalina que se convirtió por matrimonio en duquesa de Mantua y virreina de Portugal, y que permite seguir la relación de la casa sabauda con la corte española durante la primera mitad del siglo XVII. Su condición de viuda la hizo reclamar durante largos años el pago de su dote, y no dudó en exhibir pública y políticamente su estatus de madre, regente y viuda en una situación de extrema dificultad a nivel político, ya que Margherita era filoespañola mientras que la corte de Mantua era filofrancesa. Además, otro de sus hermanos, Tommaso (1596-1656), dio comienzo a la línea colateral de los Saboya-Carignano, ligados a España de manera más formal que real, ya que en realidad estaban vinculados con Francia y el Imperio. Por último, Andrea Merlotti –Reggia di Venaria- Ufficio Studi- analizó esta orientación, y en especial de la figura del príncipe Eugenio de Saboya-Carignano.

En el debate de clausura Alice Raviola puso de manifiesto cómo este congreso se celebraba diez años después de la publicación de la gran monografía dedicada al duque de Saboya (Politica e cultura nell’età di Carlo Emanuele I. Torino, Parigi, Madrid, coord. M. Masoero, S. Mamino, C. Rosso, Florencia, Olschki, 1999), en el que la mayoría de los estudiosos que participaron eran italianos, mientras que en este congreso -cuyas actas serán publicadas a finales de 2010- se habían dado cita numerosos investigadores europeos, para los que el conocimiento de la corte española y de sus relaciones con el ducado sabauda resultaba fundamental para poder comprender la época de Catalina como duquesa, dimensión de su figura que hasta ahora no se había reconocido.

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Cómo citar esta crónica:

SIMAL LÓPEZ, Mercedes:”Congreso Internacional L’Infanta Caterina d’Austria, duchessa di Savoia (1567-1597)” (crónica congreso), en Librosdelacorte.es, Núm. 1, Año 2, primavera, 2010, ISSN: 1989-6425 (edición impresa, pp. 41-44).

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